Autor: Susana y Silvia

  • ¿Qué entra en tu huella y cómo la calculamos?

    ¿Qué entra en tu huella y cómo la calculamos?

    Antes de sumar litros de gasóleo o kilovatios, hay una pregunta que conviene responder: ¿qué forma parte de tu empresa a efectos de la huella? Parece obvio, pero no siempre lo es. ¿Cuenta la nave que tienes alquilada? ¿Y el restaurante que lleva otra empresa dentro de tus instalaciones? A esa decisión se le llama enfoque. Te contamos cuál usamos nosotras, por qué, y cómo calculamos después cada parte de la huella.

    Tres formas de poner los límites

    Las guías de referencia (el GHG Protocol y la guía del Ministerio para la Transición Ecológica) proponen tres maneras de decidir qué emisiones son tuyas:

    • Cuota de participación: cuentas las emisiones según el porcentaje que posees de cada negocio. Si tienes el 30 % de una sociedad, te apuntas el 30 % de sus emisiones.
    • Control financiero: cuentas el 100 % de las emisiones de los negocios cuyas decisiones económicas diriges.
    • Control operativo: cuentas el 100 % de las emisiones de las actividades que gestionas en el día a día, sean tuyas en propiedad o no.

    Nosotras usamos el control operativo

    Es el enfoque más habitual en pymes y el que utiliza la propia guía del Ministerio en su ejemplo. Lo elegimos por una razón muy práctica: refleja aquello sobre lo que puedes actuar.

    Si tú decides cuándo se enciende la caldera, qué furgoneta se compra o qué tarifa eléctrica se contrata, esas emisiones son tuyas. Y como el objetivo final no es solo medir sino reducir, tiene sentido que tu huella recoja justo lo que está en tus manos cambiar.

    Un ejemplo: un club náutico

    Imagina un club náutico en Mallorca con oficinas, pantalanes, un taller, dos embarcaciones de servicio y un restaurante que gestiona otra empresa en concesión. Además, el club tiene alquilado un almacén cerca del puerto.

    • Entran: el combustible de las embarcaciones de servicio, la electricidad de oficinas, pantalanes y taller, y las recargas de gas de sus equipos de aire acondicionado.
    • También entra el almacén alquilado: no es del club, pero lo gestiona el club, así que su electricidad cuenta como propia.
    • No entra en sus alcances 1 y 2 el restaurante: lo gestiona otra empresa, que es quien decide cómo funciona la cocina. Si se quiere, puede incluirse en el alcance 3 como parte de la cadena de valor.

    Y después, ¿cómo lo calculamos?

    Una vez decidido qué entra, toca ponerle números. Aquí usamos dos métodos según el tipo de emisión:

    • Alcances 1 y 2: con consumos reales. Litros de combustible, kilovatios hora de electricidad o kilos de gas recargado, que salen de las facturas y los partes de mantenimiento. Cada consumo se multiplica por su factor de emisión.
    • Alcance 3: a partir del gasto. Para las compras de productos y servicios casi nunca hay datos físicos (nadie sabe cuántos kilos de CO₂ lleva una pintura o un servicio de limpieza). Por eso partimos de lo que la empresa gasta en euros en cada tipo de compra y lo multiplicamos por un factor de emisión por euro.

    Volviendo al club náutico: el combustible de las embarcaciones y la luz de los pantalanes se calculan con sus litros y sus kilovatios. Las compras de pintura antiincrustante, los repuestos del taller o el servicio de limpieza se calculan con lo que se ha pagado por ellos.

    El cálculo a partir del gasto es menos preciso que el de los consumos, pero es un método reconocido por el GHG Protocol y permite tener una primera foto del alcance 3, que suele ser el más grande.

    No le tengas miedo al alcance 3

    Muchas empresas dejan el alcance 3 para más adelante porque parece inabarcable. Pero con el método del gasto puedes empezar con algo que ya tienes: tu contabilidad.

    1. Saca el listado de compras y gastos del año. Tu gestoría lo tiene.
    2. Agrúpalos por tipo: materiales, servicios, transporte, viajes, residuos…
    3. Céntrate en los grupos donde más gastas. Ahí suele estar la mayor parte de tu huella.
    4. Introdúcelos en Carbono Circular. La plataforma aplica a cada grupo su factor de emisión por euro y te da una primera estimación de tu alcance 3, sin hacer cálculos a mano.

    No hace falta que sea perfecto el primer año. Lo importante es empezar, ver dónde están tus emisiones más grandes y, con el tiempo, ir afinando con datos más concretos de tus proveedores.

    Lo importante: decidirlo, escribirlo y mantenerlo

    Elijas el enfoque que elijas, hay tres cosas que no fallan:

    • Decidirlo al principio, antes de recoger datos.
    • Dejarlo por escrito en el informe. El Registro de huella de carbono del Ministerio pide describir los límites de la organización y el enfoque utilizado.
    • Mantenerlo año tras año, para que puedas comparar tus huellas y ver de verdad si estás reduciendo. Si cambias de enfoque, hay que recalcular el año base.

    ¿Tienes dudas sobre qué entra en tu huella?

    Si tienes instalaciones alquiladas, servicios en concesión o varias sociedades, cuéntanoslo y lo vemos juntos. Y cuando lo tengas claro, Carbono Circular te ayuda a ponerle números.

  • Huella de carbono en Baleares: ¿está obligada mi empresa?

    Huella de carbono en Baleares: ¿está obligada mi empresa?

    Si tu empresa trabaja en Baleares, hay una norma que conviene conocer: el Registro balear de huella de carbono. Aquí la obligación llega a muchas más empresas que en la normativa estatal, también a las medianas. Te contamos, de forma sencilla, quién tiene que inscribirse, qué hay que presentar y cuándo.

    Qué norma lo regula

    La Ley 10/2019 de cambio climático y transición energética de las Illes Balears prevé que las empresas calculen su huella de carbono, y el Decreto 48/2021, de 13 de diciembre, crea y regula el Registro balear donde se inscribe. Lo gestiona la Dirección General de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático del Govern.

    ¿Está obligada mi empresa?

    Están obligadas las grandes y medianas empresas que desarrollan su actividad, total o parcialmente, en Baleares y que, en el año de la huella que se declara, cumplen al menos una de estas dos condiciones:

    • Tienen 50 personas trabajadoras o más en sus centros de trabajo de Baleares.
    • Tienen un volumen de negocio o un balance anual de más de 10 millones de euros en su sede fiscal en Baleares.

    Las entidades sin ánimo de lucro que ejercen una actividad económica en Baleares también están obligadas si cumplen esas mismas condiciones.

    Un detalle práctico: el personal se cuenta por centro de trabajo en Baleares, según los códigos de cuenta de cotización de la Seguridad Social.

    ¿Qué hay que presentar?

    • El cálculo de la huella de carbono de los alcances 1 y 2: combustibles, vehículos, gases refrigerantes y electricidad. El alcance 3 es voluntario.
    • Un informe según la norma UNE-EN ISO 14064-1.
    • Un plan de reducción, obligatorio desde 2025 (con la huella de 2023), con un objetivo de reducción y las medidas para conseguirlo.
    • La verificación por una entidad acreditada: el primer año de inscripción y, después, cada tres años. El resto de años basta una declaración responsable.
    • El pago de una tasa, solo para las empresas obligadas.

    ¿Cuándo?

    Se presenta la huella de dos años antes, siempre antes del 30 de septiembre. Por ejemplo, la huella de 2024 se inscribe antes del 30 de septiembre de 2026. Todo se hace por la sede electrónica del Govern, con certificado digital.

    Nuestro consejo: no lo dejes para septiembre. Reunir las facturas de todo un año, calcular y, sobre todo, coordinar la verificación lleva su tiempo.

    ¿Y si mi empresa no está obligada?

    Puedes inscribirte de forma voluntaria. Es gratuito, no tiene fecha límite y la verificación es opcional. Es una buena forma de demostrar tu compromiso a clientes y administraciones, y de estar preparada si en el futuro la obligación llega a más empresas.

    Cómo te podemos ayudar

    Con Carbono Circular puedes calcular la huella de tu empresa paso a paso, con los factores de emisión oficiales, y tener el informe listo. Y si prefieres que te acompañemos en todo el proceso, del cálculo a la inscripción y la verificación, en Grupo Daphnia llevamos años haciéndolo con empresas de Baleares.

    Este artículo es informativo y no sustituye al asesoramiento para un caso concreto. Fuentes: trámite de inscripción en el Registro balear de huella de carbono y preguntas frecuentes sobre el Decreto 48/2021 (Govern de les Illes Balears).

  • ¿Está obligada mi empresa a calcular su huella de carbono? Lo que cambia con el Real Decreto 214/2025

    ¿Está obligada mi empresa a calcular su huella de carbono? Lo que cambia con el Real Decreto 214/2025

    Desde 2025 se oye hablar mucho de la «huella de carbono obligatoria». Es normal que te preguntes si te afecta. La respuesta corta: depende del tamaño de tu empresa. Pero aunque no estés obligado, hay buenos motivos para tenerlo en cuenta. Te lo explicamos.

    Qué es el Real Decreto 214/2025

    Es la norma que regula el registro estatal de huella de carbono, que gestiona el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), y que fija qué empresas y administraciones tienen que calcular su huella y tener un plan para reducirla. Se publicó en el BOE el 12 de abril de 2025.

    ¿A quién obliga?

    A las empresas que ya tienen que presentar el estado de información no financiera, es decir, en general, las empresas grandes. También a la Administración General del Estado y a su sector público.

    Estas empresas tienen que:

    • Calcular su huella de carbono cada año, como mínimo de los alcances 1 y 2.
    • Tener un plan de reducción con un objetivo cuantificado a cinco años.
    • Publicar la huella y el plan en su web, de forma gratuita. Si ya presentan el estado de información no financiera, pueden hacerlo a través de él.

    ¿Y si mi empresa es pequeña?

    Si tu empresa es una pyme, lo más probable es que esta obligación no te afecte directamente. Pero puede llegarte por otros caminos:

    • Tus clientes grandes tienen que conocer las emisiones de su cadena de valor, y cada vez más piden a sus proveedores sus datos de huella.
    • Las licitaciones públicas valoran cada vez más el compromiso ambiental.
    • Las ayudas y la financiación también empiezan a tenerlo en cuenta.

    El registro voluntario: una oportunidad

    Cualquier empresa, de cualquier tamaño, puede inscribir voluntariamente su huella en el registro del MITECO. Es gratuito y se hace por internet. A cambio, recibes un sello oficial que puedes usar para demostrar tu compromiso, por ejemplo ante clientes o en contratación pública.

    En Baleares existe además un registro autonómico de huella de carbono, con sus propias condiciones. Si tu empresa está aquí, conviene tenerlo en cuenta.

    En resumen

    • Si eres una empresa grande, revisa ya tus obligaciones: calcular, tener un plan y publicar.
    • Si eres una pyme, no estás obligada, pero tus clientes, las licitaciones y la financiación te lo van a pedir cada vez más.
    • Calcular la huella y registrarla de forma voluntaria es una buena manera de adelantarte.

    Si tienes dudas sobre tu caso concreto, escríbenos y lo vemos contigo. Y si quieres empezar a calcular, Carbono Circular te acompaña paso a paso.

    Este artículo es informativo y no sustituye al asesoramiento para un caso concreto. Fuente: Real Decreto 214/2025, BOE de 12 de abril de 2025.

  • Alcances 1, 2 y 3: te lo explicamos con el ejemplo de una pequeña empresa

    Alcances 1, 2 y 3: te lo explicamos con el ejemplo de una pequeña empresa

    Cuando empiezas a informarte sobre la huella de carbono, enseguida aparece una palabra: alcances. Alcance 1, alcance 2, alcance 3… Suena técnico, pero en realidad es solo una forma de ordenar las emisiones según de dónde vienen. Te lo contamos con un ejemplo de los de verdad.

    Conoce a nuestra carpintería

    Imagina una pequeña carpintería en Mallorca. Tiene un taller con maquinaria, una oficina pequeña, una furgoneta para hacer entregas y una caldera de gasóleo para calentar el taller en invierno. Compra madera, barnices y herrajes a varios proveedores, y genera serrín y restos de madera.

    Vamos a ver dónde está su huella.

    Alcance 1: lo que se quema en casa

    Son las emisiones que salen directamente de las instalaciones o los vehículos de la empresa. En nuestra carpintería:

    • El gasóleo de la furgoneta de reparto.
    • El gasóleo de la caldera del taller.
    • Las recargas de gas del aire acondicionado de la oficina, si ha habido alguna fuga. Aunque sea poca cantidad, estos gases calientan mucho el planeta.

    Son las emisiones sobre las que la empresa tiene más control, y los datos están en las facturas de combustible y en los partes de mantenimiento.

    Alcance 2: la electricidad

    Es la electricidad que la carpintería compra para hacer funcionar la maquinaria, la iluminación y los ordenadores. La empresa no quema nada, pero alguien lo hace para producir esa electricidad.

    Aquí hay un detalle importante: la misma cantidad de luz puede tener una huella muy distinta según la comercializadora y el tipo de contrato. Si la electricidad viene con garantía de origen renovable, sus emisiones bajan mucho.

    Alcance 3: todo lo demás

    Son las emisiones que no ocurren en la empresa, pero que existen gracias a su actividad. En nuestra carpintería:

    • La fabricación de la madera, los barnices y los herrajes que compra.
    • El transporte de esos materiales hasta el taller.
    • La gestión del serrín y los restos de madera.
    • Los desplazamientos del equipo para ir a trabajar.

    El alcance 3 suele ser el más grande, pero también el más difícil de medir. Por eso lo normal es empezar por los alcances 1 y 2 e ir sumando el 3 poco a poco.

    ¿Y por qué separarlo así?

    Porque ayuda a ver qué depende directamente de ti y qué depende de otros. También evita contar dos veces lo mismo: la luz que tú gastas es tu alcance 2, pero es el alcance 1 de la central que la produce.

    Y, sobre todo, porque te dice por dónde empezar a reducir. En nuestra carpintería, cambiar a una tarifa eléctrica renovable y revisar los equipos de aire acondicionado ya marcaría una buena diferencia.

    Pruébalo con tu empresa

    Coge un papel y apunta qué tienes de cada alcance: vehículos, calderas, equipos de frío, electricidad… Verás que es más sencillo de lo que parecía. Y cuando quieras ponerle números, Carbono Circular te guía paso a paso.

  • Qué es la huella de carbono de una empresa (y por qué te interesa calcularla)

    Qué es la huella de carbono de una empresa (y por qué te interesa calcularla)

    Seguro que has oído hablar de la huella de carbono. Quizá un cliente te ha preguntado por ella, o la has visto en una licitación. Y es normal que te surjan dudas: ¿qué es exactamente?, ¿me afecta?, ¿por dónde empiezo? Vamos a verlo con calma.

    Qué es, en pocas palabras

    La huella de carbono de tu empresa es la cantidad de gases de efecto invernadero que se emiten por vuestra actividad a lo largo de un año. Sobre todo CO₂, pero también otros gases, como los que llevan los aparatos de aire acondicionado.

    Para poder sumarlo todo se usa una misma medida: las toneladas de CO₂ equivalente. Y el cálculo es más sencillo de lo que parece: se toma lo que consumís (los kWh de luz, los litros de gasóleo, los kilos de gas…) y se multiplica por unos factores oficiales que dicen cuánto emite cada cosa.

    Los famosos «alcances»

    Las emisiones se ordenan en tres grupos, que llamamos alcances. Con un ejemplo se entiende enseguida. Imagina una empresa pequeña con una oficina y una furgoneta:

    • Alcance 1: lo que se quema en vuestras instalaciones o vehículos. El gasóleo de la furgoneta, por ejemplo.
    • Alcance 2: la electricidad que gastáis en la oficina.
    • Alcance 3: todo lo demás que ocurre fuera pero tiene que ver con vosotros: lo que compráis, los viajes de trabajo, los residuos…

    Para empezar, lo más práctico es calcular los alcances 1 y 2. Los datos ya los tienes en tus facturas.

    ¿Y para qué me sirve?

    Aunque no estés obligado, calcularla tiene ventajas muy concretas:

    • Ves en qué se te va la energía. Y eso suele traducirse en ahorro.
    • Puedes responder a tus clientes cuando te pidan el dato, algo cada vez más habitual.
    • Suma puntos en licitaciones y ayudas.
    • Te adelantas. Desde 2025, con el Real Decreto 214/2025, las empresas más grandes ya tienen que calcularla y publicarla, y es probable que poco a poco llegue a más.

    ¿Por dónde empiezo?

    Reúne las facturas de un año: luz, combustibles, gas y, si tenéis, las recargas del aire acondicionado. Con eso ya tienes casi todo.

    Después, puedes hacer el cálculo con Carbono Circular, paso a paso y a tu ritmo. Y si en algún momento prefieres que te echemos una mano, en Grupo Daphnia estaremos encantadas de ayudarte.